martes, 25 de abril de 2017

1.800 libros para las plazas de mercado entrega la Alcaldía de Bogotá

El 50 por ciento de los títulos son de literatura infantil.
Hasta diciembre, los puntos de lectura en plazas de mercado habían beneficiado más de 1.500 usuarios, casi todos niños.
El objetivo de la Administración Distrital es completar puntos de lectura en 12 plazas de mercado antes de terminar este año.

Este jueves 27 de abril, a las 7 de la mañana, en la Plaza Distrital de Mercado del 20 de Julio, la Alcaldía Mayor de Bogotá y Fundalectura entregarán 1.800 ejemplares que llegan para complementar las colecciones de los puntos de lectura que la administración distrital ha abierto en siete plazas de mercado de la ciudad, con el fin de garantizar y estimular las capacidades y el gusto por la lectura y la escritura desde la primera infancia y a lo largo de la vida.

En la jornada de este jueves se entregarán colecciones de 186 ejemplares para cada uno de los puntos de lectura ubicados en las plazas de La Perserverancia, 20 de Julio, Restrepo y Kennedy, para un total de 744; igualmente se entregarán 186 libros más para distribuir en las plazas de Fontibón, Samper Mendoza y Trinidad Galán.

El 50 por ciento de los títulos que forman parte de estas colecciones está compuesto por literatura infantil, el otro 50 por ciento incluye literatura juvenil y literatura contemporánea para adultos, clásicos universales, latinoamericanos y colombianos, biografías y manualidades, entre otros.

Adicionalmente, la Alcaldía entregará alrededor de 500 ejemplares más, de la colección “Libro al viento”, y 370 donados por los funcionarios del Instituto Para la Economía Social (Ipes), con lo cual se completan 1.800 libros en total.

En el acto de entrega de los libros participará el escritor mexicano radicado en Estados Unidos Rodrigo Márquez Tizano, Maestro en Escritura Creativa de la Universidad de Nueva York, editor de la revista Vice y autor de relatos como “Caballos de fuerza” y “Todas las argentinas de mi calle”, quien realizará una lectura de su obra con comerciantes, visitantes y niños.

Con la apertura del punto de lectura en el barrio Trinidad Galán, en el mes de enero, son siete los espacios destinados a la cultura dispuestos en diferentes plazas de mercado de la ciudad, los cuales, hasta diciembre, habían beneficiado más de 1.500 usuarios, el 90 por ciento de ellos niños, que todos los sábados, de 7 a 9 de la mañana, participan de actividades lúdicas que fomentan el gusto por la lectura.

Gracias a la buena recepción por parte de la comunidad, el objetivo de la Administración Distrital, por intermedio de la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte (SCRD), la gerencia de Literatura del Instituto Distrital de las Artes (Idartes) y el Instituto Para la Economía Social (Ipes), es ampliar el programa y completar 12, antes de terminar el presente año.

lunes, 24 de abril de 2017

Convocatoria para la selección de 1 promotor de lectura en la localidad de Usaquen

Fundalectura en el marco del programa Paraderos Paralibros Paraparques (P.P.P), realizado en convenio con la Secretaría Distrital de Cultura, Recreación y Deporte, convocan a participar en la selección de un promotor de lectura para el P.P.P. el Country, ubicado en la localidad de Usaquen.

CONTRATO: Voluntariado

INCENTIVO ECONÓMICO MENSUAL:
Servicio de 64 horas $387.000

REQUISITOS:

1) Tener disponibilidad de tiempo para prestar servicio de 16 horas a la semana, (2 días entre semana y sábados y domingos, 4 horas cada día).
2) Ser residente de la misma localidad y/o dentro del área donde esté ubicado el P.P.P.
3) Tener arraigo en la localidad.
4) Ser estudiante universitario de carreras de Humanidades y/o áreas artísticas
5) Tener entre 18 a 26 años.
6) Tener gusto por la lectura y poseer conocimientos en literatura.
7) Preferiblemente con experiencia en trabajo con comunidades
8) Enviar hoja de vida, y la encuesta anexa diligenciada, al correo ulrichlaguna@gmail.com (Descargue aquí la encuesta)  

Las hojas de vida y encuestas serán recibidas hasta el martes 25 de abril de 2017 a las 1:00 p.m. 

jueves, 13 de abril de 2017

¿Ya visitaste los puestos de lectura en las plazas de mercado? Te invitamos a conocerlos en:

A partir de este mes de abril se retoman las actividades de promoción de lectura en siete plazas de mercado de la ciudad, como parte de la estrategia de acceso a los libros del Plan Distrital de Lectura y Escritura “Leer es volar”, impulsado por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte.

Con el apoyo del Instituto para la Economía Social (Ipes) se ponen a disposición de la comunidad puntos de lectura y préstamo de libros en siete plazas de mercado. Cada sábado en Kennedy, 20 de Julio, la Perseverancia, Fontibón, Restrepo, Trinidad Galán, y los viernes en la plaza de Samper Mendoza, los bogotanos tendrán la oportunidad de encontrarse con los libros. Así mismo, estos espacios se plantean como una posibilidad de compartir las historias, relatos y saberes que guardan las plazas de mercado de Bogotá.

Durante el 2017, se fortalecerán estos espacios con la participación de promotores de lectura capacitados, colecciones bibliográficas actualizadas y la visita de autores, entre otras estrategias. Lo anterior, con el fin de motivar el gusto por la lectura y la escritura en los diferentes actores que construyen colectivamente estos espacios, integrando al libro como un elemento más de su cotidianidad.

domingo, 9 de abril de 2017

Prográmate con el Libro Al Viento Bogotá contada 3

    Llega a los Paraderos Paralibros Paraparques (P.P.P.) el Libro Al Viento Bogotá contada 3. Busca en la programación el PPP más cercano y participa de las actividades: 


   Con esta tercera entrega de Bogotá contada se da continuidad a una exploración literaria y urbana que comprende ya a 32 escritores de 16 nacionalidades. 
A lo largo de los tres volúmenes publicados hasta ahora pueden resaltarse algunas constantes y recurrencias, como el clima impredecible y la presencia tutelar de los cerros, así como ciertas inflexiones del habla bogotana, entre otros rasgos que por acumulación van formando la imagen de ciudad que más resalta a los ojos del visitante. Poco a poco Bogotá contada ha venido construyendo un corpus que podrá servir de material para diversos estudios académicos, para fijar en el tiempo un caleidoscopio de miradas que engrosen nuestra memoria colectiva y, además, para trazar un mapa de la literatura que se produce en la actualidad. En esta ocasión tenemos ocho textos que, una vez más, muestran que Bogotá sigue siendo tan sorprendente como inabarcable.


   

domingo, 26 de marzo de 2017

Desde la Bibloestación Portal 20 de Julio, nos comparten

El Maniquí 

Wilson Guillermo Díaz Rodríguez
Promotor de la Bibloestación Portal 20 de Julio


Los que hemos concedido un ser a la sombra,
vemos ahora a la sombra disfrazarse de ser.
Adelbert Von Chamisso

   Mi nombre es Vladimir Hitzing. Visto de abrigos largos de piel, con cordones cerrados, y heredé de mi padre varios maniquíes, él los fabricaba. Mi abuelo llamaba a los abrigos Kurtka porque eran de origen polaco-ruso, él era militar en un principio. Cada vez que, especialmente en las noches, he cerrado la tienda de vestidos, contemplo la fisionomía de los maniquíes con sus rostros suaves, perfectos, sensuales y procedo a vestirlos para que, en la mañana, al volver a abrir la tienda, luzcan elegantes, atrevidos como si desafiaran las miradas de los espectadores cuando cruzan frente a las vitrinas.
   Los maniquíes se encuentran en un salón enorme, de espaldas a unas cortinas de color naranja en donde están tres cabezas, tres manos, cuatro pies desportillados, sus dedos chocan con las baldosas de figuras octagonales, circulares y triangulares. Los codos de todos los maniquíes conservan la referencia del envío. Su número es el veinte y está tachado con una tinta violeta. Cada uno de ellos lleva en la mitad de sus cejas pintadas un agujero pequeño pero profundo. A veces tengo la impresión de que al abrir la reja del almacén y prender la lámpara, el agujero iluminará las cabezas de espejuelo.  
   La luz lunar es mi única compañía y las sombras de estos cuerpos, imponentemente majestuosos que fijan su mirada inmóvil en las canicas negras que colecciono de niño y guardo celosamente en una cajita de terciopelo, me intimidan.
   Solo hay un maniquí que detesto y cada tres semanas le cambio su abrigo viejo, pulgoso y agrietado. A él lo he denominado El quebrado. Tiene un parecido con el labio inferior de mi boca torcida que expresa un gesto de agresión. Su cuello es corto, igual que el mío. Tiene unas protuberancias en la frente que parecen chichones y le falta el dedo meñique del pie izquierdo que perdió en un trasteo. El mío lo perdí porque un pie de hierro cayó justamente en él.
   El quebrado se ha convertido en mi maldita herencia. Veo asomar sus muertos ojos entre las arrugadas esperanzas de mi vida. Es el lastre de mis sueños y cuando estoy en lo profundo del sueño, él aparece vistiéndome con un abrigo de sombra, lo cepilla con delicadeza, lo perfuma y después me alza y me deja en el centro de una vitrina rota.
   Cuando esculco los cajones del armario, buscando el costurero para pegar los botones de algunos abrigos, siento que él arrastra mi sombra y la oculta detrás de las repisas del taller. A veces tengo la necesidad de arrojarlo a la caneca y tengo la certeza que lo hice, pero él vuelve a aparecer en el lugar de siempre, con su labio torcido y su olor de muerte y me susurra acertijos de piedra en mis largas orejas. El quebrado no tiene orejas, mi padre quizás ignoró fabricarlas. Tampoco le hacen falta: oye muy bien cuando el reloj de pared marca las doce del día y su cabeza gira lentamente anunciándome que ha llegado el momento de recoger la correspondencia de mis clientes.
   Hace poco tomé la decisión de concederle un lugar a su sombra y colocar su cuerpo de yeso a espaldas, mirando los pedazos de prótesis que mi padre abandonó por el cansancio de sus últimos días. En ciertas ocasiones he sentido que mis piernas son ajenas o extrañas a mi cuerpo y cuando corro desesperadamente al espejo para encontrarlas, el reflejo de El quebrado, sin su cuello, aparece con mis piernas, se ríe de mí, así lo insulte, y cuando me volteo con la decisión de agarrarlo, desaparece.
-          ¡¿Dónde están tus ojos Vladimir Hitzing?! tus ojos azul claro como las aguas cristalinas del océano. A quién has entregado tus ojos, hombre de rostro quebrado.
   Un extrañamiento o un desvío óptico han sufrido mis pupilas. El azul claro de mis ojos se ha tornado oscuro, es negro como el abismo de mis canicas. Siento mis ojos de piedra de cristal, con un diminuto iris ensangrentado. Mis canicas de color azabache ya no se encuentran en la cajita. Todos los maniquíes notan mi angustia, me observan, me precipitan al sueño. No logro cerrar mis ojos, siento como si hasta ahora reconocieran mí desordenado rostro.
   -¡Tus ojos Vladimir Hitzing se divorciaron de ti. Ahora vagan en el terciopelo escondidos entre los cajones del armario. Me posee el otro, ni siquiera tengo mi chaleco de cuero. Esta maldita herencia me devora, me castiga.
   - ¡Mis ojos! ¿Dónde están mis ojos? Tú El quebrado, devuélveme mis labios, mis piernas y mi visión. Me tropiezo con todos los maniquíes. Estoy ciego dentro de mí y mi propia sombra ya no me reconoce, me esquiva, le causo asco.
   Maldito Quebrado te voy a desterrar, ¡ay que te encuentre! vas a salir arrastrándote porque voy a mutilar tus piernas. 

*
   Vladimir Hitzing entra en un estado de trastorno, no logra equilibrar sus pensamientos y menos, sus acciones. Es otro cuerpo más que se está opacando, entre la sombra de su propio ser. Su cuerpo se derrumba y cae en la poltrona roja y antigua que compró en el anticuario de su primo Leroux.
   Entra en un agotamiento nervioso, su brazo izquierdo queda inmóvil, y una ligera actuación hace que convulsione y que sus piernas empiecen a torcerse como el vidrio doblado en la hoguera. Sus ojos cambian de dirección hacia el precipicio del delirio. Grita, y el espectáculo del dolor poseído por agujas danzantes, entre la ruindad de su actuación, lo empuja hacia el deseo de imaginar que su brazo derecho es un pene cortado que busca manchar, eyacular dentro de su voz claveteada.
   Su mirada se cristaliza y del fondo de su alma sale un grito melancólico e hipocondríaco que queda suspendido en la comisura de sus labios. Viste el abrigo agrietado de El quebrado. Varias protuberancias empiezan a asomarse fuera de su frente. De repente su mirada cristalizada observa hacia un rincón y una luz entre sombras avisa su disfrazado ser. El quebrado asoma su cabeza y camina con lentitud hacia el cuerpo inmóvil de Vladimir Hitzing.
   Al tenerlo muy cerca, los pensamientos de Vladimir Hitzing le dicen que El quebrado tiene sus ojos. Hitzing protesta negando lo que ven ahora sus ojos negros. Pero cuando nota que el azul claro lo llama, se estremece.
   Las condiciones en que aparece El quebrado son sorprendentes. Viste el Kurtka más elegante que se haya visto. Cada pliegue del cuello adorna de brillo su costura y los botones impecables y dorados traslucen una sensación imantada de poder. El quebrado posee un ser diferente en su anterior, su rostro es joven, bello, con una curvatura fina que termina en una línea atractiva.
   Y sus ojos son de un azul claro que cambia a verde, a gris, cuando golpea la cajita de terciopelo. Su mirada es fija y profunda y cumple la característica de los ojos malévolos.
   Sí, Vladimir Hitzing, tus ojos desdoblados ahora lucen dentro de un maniquí que gira y gira cada vez que tu lamento se acrecienta. Vemos a tu sombra disfrazarse con otro ser. Y tú has perdido la cordura, la razón y tu sombra. Tan solo eres un ser con ojos de piedra.